Recogiendo lo sembrado

Han sido cinco años desde que acordamos con la dirección de entonces del Museo del Ferrocarril abordar la restauración del automotor 9121. No podemos decir que hayan sido cinco años constantes de trabajos porque entre medias han tenido lugar infinidad de actividades y otros tantos trabajos de restauración. Buen ejemplo de ello han sido las campañas en las que hemos participado en el Tren de la Fresa; la reparación –aún por terminar- del tractor de maniobras 301-006; actividades con la grúa autopropulsada y visitas, cursos, etc. Leer más

Rodar y rodar

¡Hola de nuevo!

No queríamos dejar pasar otra semana sin contaros cómo van las cosas con el 9121, que es en lo que estamos pudiendo trabajar de manera constante últimamente.Leer más

Callando silbidos

Inyector de motor Ebro E-4
Inyector de motor Ebro E-4

¡Hola de nuevo!

Hora de actualizar el «parte de guerra» de las restauraciones. Y vamos a empezar del modo más atípico posible, hablando de una vieja amiga a la que teníamos un poco descuidada y que a falta de una «gran intervención» que está pidiendo a gritos, hemos decidido ponerla un poco al día. No vaya a ser que haga falta ponerla en marcha de un modo inesperado (no sería la primera vez) y sobretodo que la falta de trabajo con ella y su consiguiente desidia acarreen averías y más problemas de los que ya tiene.

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Con las pilas recién cargadas

Tenemos nuevas noticias del el automotor 9121. Por fin llegaron las baterías para el automotor; las adaptaciones para el «nuevo» radiador y los nuevos tubos y codos para el circuito de refrigeración. La suma de todos estos componentes añadida a todo el trabajo anterior arrojan como consecuencia que por fin podemos arrancar el motor del vehículo con plenas garantías pudiendo probar la funcionalidad de otros componentes mecánicos, neumáticos y eléctricos reparados hasta ahora.

 
Radiador listo para montar
Prueba de ello es que ya vemos la dinamo funcionar y excitar los amperímetros de ambas cabinas; el compresor mecánico del tren trabaja ya hasta alcanzar los 10Kg de presión en el depósito principal; los cuentarrevoluciones también funcionan correctamente y los circuitos de areneros y silbatos neumáticos también están operativos. 
 
Van apareciendo las pegas, y la mayoría van llegando -como nos temíamos- del circuito neumático, ya que no es lo mismo tener toda la instalación trabajando con su propia presión y a la vez que ir probando tramos de un circuito incompleto con un compresor externo. Así nos han aparecido fugas en en algunos mandos de ambas cabinas; o que no funciona correctamente el acelerador de la cabina 1 y sobretodo que uno de los dos circuitos de freno disponibles no actúa por completo. Todo ello son trabas con las que contábamos pero que hasta no llegar a este momento  no se podían abordar. La ventaja es que ahora se las puede identificar, probar y reparar. En ello estamos. 
Pletinas de los paneles del techo ya montadas en el pasillo

En cuanto al interior también hemos podido realizar importantes avances. Concretamente han sido los asientos elegidos en esta ocasión. Por las goteras y el simple deterioro del paso del tiempo se encontraban en unas condiciones pésimas con telas y rellenos podridos y prácticamente deshechos. Así que excepto uno que hemos dejado de muestra, los demás han sido desarmados y se le han retirado las telas y rellenos dejando los bastidores y grupos de muelles completamente desnudos. Después se han lijado y pintado para protegerlos de la corrosión, y quedan a la espera de presupuesto para nuevos materiales. Aún no tenemos claro qué partes del trabajo de reconstrucción de los asientos llevaremos a cabo nosotros mismos y cuales necesitarán las manos de un tapicero ya que tenemos algún socio con experiencia en tapizado -en esta vida hay que saber de todo- y siempre hemos tenido claro que lo que podamos hacer nosotros mismos con solvencia y buenos resultados nos aporta mayor conocimiento y mayor capacidad para lograr el resultado que deseamos.

 Pero como sabemos que una imagen vale más que mil palabras; y que si en lugar de una imagen mostramos una sucesión de ellas acompañadas de su correspondiente sonido  logramos transmitir mucho más las consecuencias de nuestros trabajos. Así que aquí tenéis un vídeo con una secuencia demostrativa del arranque del automotor desde la cabina 2 -por aquello de que se vea un poco de cada-  con el viejo Zaragoza recuperando su sonido, eso sí a escape libre, porque el tubo de escape se montará en las próximas jornadas.
 
Esperamos que os guste.