Automotor 448

Durante los pasados meses de febrero y marzo de 2021, AREMAF organizó y realizó la reparación y la intervención de seguridad del electrotrén 448-026, necesaria para su traslado hasta La Sagra. Esta intervención se ha realizado de cada a la preservación del automotor por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Aunque la historia es bastante más larga, y os la iremos contando poco a poco, aquí os dejamos un pequeño adelanto de los trabajos realizados.


El 448-026 se encontraba en el depósito de Fuencarral desde hacía varios años y, después de haber sido golpeado por una maniobra en el complejo, tenía serias averías en los enganches y acoplamientos. En el momento de iniciar la intervención se encontraba en una extraña composición M-Rc-R.

Uno de los enganches Scharfenberg estaba seriamente dañado y en su reparación se emplearon varias jornadas.

Fruto del golpe recibido, numerosos bulones, bieletas, pasadores, etc. quedaron doblados lo que impedía el correcto funcionamiento. Por su parte, el enganche semipermanente entre el coche motor y el remolque estaba partido. Se reemplazaron los dos enganches así como la barra de unión.

El 27 de febrero, después de tres jornadas preparatorias, se pudo devolver el tren a su configuración original. La barra de unión entre coches se va “roscando” hasta alcanzar la separación entre coches que marca la norma técnica del vehículo. El color rosado en ciertas partes del metal corresponde a los líquidos penetrantes que se utilizan para detectar posibles fisuras o defectos en los materiales.

Una vez devuelto a su composición original, se emplearon otras cuatro jornadas en el foso.

Para poder proceder a su traslado, se realizó una intervención de seguridad que, entre otras cosas, necesita la limpieza y re-engrase de los rodamientos de los ejes. Además de la rodadura, se comprueba que todos los elementos del sistema de frenado del tren funcionan correctamente, así como que los tiempos de apriete y afloje del freno cumplen la norma técnica del tren.

En los movimientos hacia o desde los fosos se utilizó la 289-015 del Museo del Ferrocarril.

El 20 de marzo, tras unos días de compleja reconstrucción eléctrica, se hizo la luz en todo el tren. La cafetería, cerrada desde su último uso, volvió a lucir como en tiempos no tan lejanos.

Y el 28 de marzo volvió a subir el pantógrafo.

Publicado en Uncategorized.

Deja un comentario